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Oct 05

El perrito webcam 

Lo tienes puesto encima de la CPU o al lado del monitor TFT. Cualquiera que llegue querrá echarle la mano. Los niños pequeños se lo llevarán para jugar con él. Pero no, no es un juguete. Es una webcam con conexión USB. A través del perrito, mejor del morro del perrito, podrán verte tus contactos del Messenger.

Los niños no lo llevarán a su habitación, sólo podrán acariciarlo. Es para mirar y no tocar. Está controlando el mundo a través de su hocico y mostrándolo a través de Internet o almacenándolo en el disco duro. ¿Lo quieres? Tendrás que pagar 23 € por él. Accede a LDLC. Te lo envían a casa.


Oct 04

Si eres conductor, ya puedes consultar los puntos que tienes. Espero que no formes parte del grupo de 300 conductores que están a la espera de perder los 12 puntos, de quedarse sin carnet.

DGT - Consulta tus puntos

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha habilitado una página Web en la que puedes consultar tu saldo. Accedes a la página, introduces tu nombre, DNI, fecha de expedición del carnet de conducir y una dirección de correo electrónico. A través del email se te enviará la contraseña necesaria para realizar la consulta. El sistema te permite cambiar la contraseña, otorgada automáticamente, por otra más fácil de recordar.

Tal vez no estés entre los 300 conductores que van a perder el carnet, pero quizás seas uno de los 20.000 que están pendientes de una resolución sancionadora, que traerá consigo la pérdida de puntos. Ya sabes lo que tienes que hacer por si te surge alguna duda: haz la consulta.

Enlace | Conductores

Sep 21

Las pilas recargables, esas que colocas en tu cámara de fotos digital, llevan ya bastante tiempo en el mercado. Pero las que ahora os presentamos acaban de llegar. La artífice del invento es la empresa USBcell, con sede en el Reino Unido. Son pilas que se cargan conectándolas a uno de los puertos USB de tu ordenador de sobremesa o de tu portátil. No necesitan cables ni cargador independiente.

USB cell 

Son pilas AA NiMH de 1.2 V y 1300 mah. Cada una de ellas ha de estar enganchada a uno de los puertos de tu equipo entre 5 y 7 horas para ser totalmente recargada. Pero puedes realizar recargas durante cortos periodos de tiempo, y así utilizarlas de inmediato en tu cámara, tu transistor, tu calculadora o cualquier otro aparato. Un paquete de 2 pilas cuesta 12.99 libras esterlinas, alrededor de 20 euros. (Puedes comprarlas online en el sitio web de USBcell).

Mientras, en el trabajo o en el hogar, manejas el ordenador, puedes ocupar las ranuras USB para darles aliento a estas parientes de Volta, el padre de la primera pila.

La empresa sigue trabajando en el diseño y fabricación de nuevos modelos. Las habrá para conectar a puertos mini-USB. Construirán el clásico modelo prismático de 9 voltios. Y, como no, también pondrán en el mercado pilas para sustituir las baterías de los teléfonos móviles. Habrá que estar al loro.

Sitio web: USBcell

Sep 21

Como explican en su sitio web, Neevia Document Converter eXpress permite la conversión instantánea de un documento en PDF. No tendrás que instalar ningún software en tu ordenador. Todo se hace online, a través de la web. Sólo existe un límite, el documento no puede ocupar más de 1 MB.

Pero no sólo puedes realizar conversiones a PDF, existen otras posibilidades. La herramienta soporta, además del ya citado formato de documentos de Adobe, la conversión en PostScript, EPS, BMP, JPEG, TIFF, PCX, PNG y GIF. Permite también seleccionar la versión de PDF que queremos obtener, efectuar rotaciones, indicar la resolución, encriptar el documento obtenido o insertar marcas de agua.

Neevia Technology

El proceso de conversión es muy sencillo. En el primer paso debes indicar el tipo y características del documento que quieres obtener. En el segundo, seleccionar el documento original en tu disco duro para que sea examinado (pulsando sobre Supported File Formats, conocerás los tipos de archivos soportados). En el tercero y último paso, después de indicar en donde quieres que se muestre el resultado (navegador web o envío por email), tendrás que pulsar sobre el botón Upload & Convert.

Sitio web: Neevia Technology

Sep 15

Uno de los bienes más preciados que poseemos los seres humanos es la vida. Cuando lo perdemos se acabó todo. A pesar de ello son muchos (si muchos, no exagero) los que arriesgan su vida diariamente. Trabajadores que no respetan las normas de seguridad. En ocasiones también hay otros culpables: los patronos que no las hacen cumplir o que no ponen todos los medios a su alcance, económicos y de vigilancia, para que las normas se respeten.

Un técnico en seguridad laboral relataba hace unos días episodios rocambolescos, que pueden servir de argumento a una tragicomedia. Seguramente, como me ha ocurrido a mi, los tomaréis con humor, pero con la vida no se juega… El drama puede enturbiar y llenar de amargura lo que, tal vez, al leerlo nos provoque una sonrisa o hasta una carcajada.

La cuerda

En uno de sus controles, el técnico en seguridad, se acercó a una obra en la que se está construyendo un edificio de varias plantas. Observó que los obreros se movían por las alturas sin ningún tipo de portección. Se acercaban al borde del vacío sin nada que los sujetase en el caso de que un traspiés los hiciese caer desde una altura considerable.

Ante el peligro eminente, les explicó, al encargado y a los obreros, que debian sujetarse con un arnés a una cuerda que, a su vez, estaría fuertemente amarrada a una columna. De esta forma si un obrero sufriese un desmayo o un resbalón, no se perdería en el vacío estrellándose contra el suelo. Todos, patrono y obreros, entendieron el sentido de la protección y estuvieron de acuerdo en practicarla.

El técnico volvió a la semana siguiente y se llevó una gran sorpresa. Había un obrero con el arnés sujeto a la cuerda. Era el único que estaba en esos momentos en la planta más elevada. Pero, al observar la cuerda, al técnico le llamó la atención la longitud de la misma. Era más larga que la altura del edificio.

La paleta

Un obrero sabía que el encargado no le iba a dar permiso para asistir a las fiestas de su pueblo. Urdió una trama para conseguir ir a su casa natal y disfrutar de dos días de vacaciones. Le pidió a un compañero que le diese un pequeño golpe con una paleta, de las que utilizan los albañiles para extender la masa, en su mano derecha. Lesionado, acudiría al médico para que le diese la baja.

El golpe fue tan fuerte que rompió dos tendenos y algunos carpianos y metacarpianos. El destrozo fue tremendo. Los resultados inesperados: el lesioando y el autor de la lesión fueron despedidos del trabajo. ¡Con el pan no se juega!

El menhir

Así es como le llaman a la máquina que pulveriza piedras gigantescas. La piedra cae, llevada por una cinta transportadora, sobre las fauces del artilugio mecánico que se ocupa de convertirla en arenilla. Dos grandes planchas ejercen una fuerte presión que rompe la piedra, deshaciendo la cohesión entre sus partículas. ¿Os imagináis lo que haría esta máquina con el cuerpo de un hombre?

Cuando una piedra se atranca, en vez de parar la máquina y recolocar la piedra, uno o más obreros se suben a la roca y la empujan hacia abajo saltando sobre ella. Desde abajo, el resto de obreros, los jalean y animan como si de una actuación circense se tratase. Y cuando la máquina recupera el movimento, después de haber sido vencida la obstrucción provocada por la piedra, el jolgorio abajo aumenta. Se hacen apuestas (¿saldrán o no indemnes los artistas?) mientras los arriesgados pateadores de rocas tratan de evitar el ser deglutidos por la trituradora. ¡Patético!