May 06
Es un hecho de la experiencia vulgar que cuando dormimos o estamos narcotizados continuamos respirando “con ímpetu”, de lo cual podemos afirmar sin lugar a equivocaciones que hay una causa interna que nos hace respirar. La regulación de la respiración se debe a que el anhídrido carbónico ataca “con fuerza” al órgano regulador del bulbo raquídeo.
Antología del Disparate (Luis Díez Jiménez)
[Examen de Preuniversitario. Junio de 1971]
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