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Mar 27

FILExt¿No te has encontrado en alguna ocasión con un fichero que no puedes abrir porque no sabes que programa utilizar para ello? Lo que distingue unos ficheros de otros es su extensión, esas tres letras (es lo habitual), que van después del nombre, con un punto delante. Así la extensión .doc distingue a los documentos de Word anteriores a la versión de Office 2007 (en esta se utiliza .docx), o .jpg y .gif pertenecen a archivos de imágenes. ¿Pero que me podéis decir de archivos con extensión .ccd o .ppd? Si utilizas un buscador generalista como Google, es posible que localices la aplicación que los abre, pero, ¿por qué no utilizar un buscador específico que nos indique, además, en dónde podemos encontrar la aplicación o programa que abre el fichero?

Si pruebas, por ejemplo, a escribir CCD en la caja de búsqueda de FILExt, te encontrarás con tres resultados en los que, además de indicarte las aplicaciones que abren o manipulan los archivos con esa extensión, encontrarás otros datos que te ayudarán a adquirir un conocimiento más completo sobre lo que ha suscitado tu demanda.

Siempre que intentes abrir en Windows un archivo que no tiene ninguna aplicación asociada, se abrirá un cuadro de diálogo que te interrogará sobre si quieres buscar en Internet o indicar con que aplicación abrirlo. En la parte superior de ese cuadro de diálogo verás la extensión del fichero. A partir de ahí, lo único que debes hacer es acudir a FILExt para realizar tus indagaciones y localizar la aplicación que abre el fichero.

Fuente | arturogoga.com

Enlace | FILExt


Mar 27

Para ver las solicitudes pulsa en los enlaces siguientes. Son dos documentos PDF.

Gracias a Miguel Castedo por el envío de los documentos.

Mar 27

¿Quieres invitar a un amigo al Bar da Boa? Sólo necesitas indicar tu nombre, el de tu amigo, tu email y el de tu amigo. Aunque puedes hacer una prueba, sin enviar el correo electrónico, pulsando sobre el botón VISUALIZAR.

Para acceder al sitio pulsa sobre la imagen que viene a continuación o sobre el enlace inferior. ¡Disfrútalo!

Bar da Boa

Gracias a Miguel Castedo por el enlace.

Enlace | Bar da Boa

Mar 27

Escucha tu música en casa, en la escuela, en la universidad, o en el trabajo, sin que tengas tu ordenador a mano, no hace falta. Sólo tienes que subir tus melodías a TunesBag para escucharlas en cualquier momento en el lugar que desees, y compartirlas con tus amigos y conocidos. La música es una cuestión social. Si no fuese así, ¿para que existirían los conciertos, las emisoras de radio, los programas musicales en la televisión, o las tiendas dedicadas a la distribución de las últimas novedades? Está claro que si en tu casa pones una melodía en el reproductor de CDs o en el ordenador, de la que eres propietario porque has pagado por ella, puede escucharla cualquiera de las personas que te acompañan. Esta es la filosofía en la que se basan los promotores de TunesBag.

TunesBag

Ellos albergarán una copia de seguridad de tu colección musical, siempre que estés dispuesto a subirla a sus servidores. Como usuario registrado podrás escuchar, siempre que quieras, la canción que te apetezca de tu lista de temas, y, claro está, compartirla con tus amigos. TunesBag, con residencia en Austria, respeta las leyes austriacas que regulan la posibilidad de compartir tu biblioteca musical con tus amigos.

El servicio, al menos por ahora, es gratuito. Sólo soporta el formato MP3. No se permiten los archivos protegidos con DRM, al menos ahora, no se sabe lo que será posible en un futuro. No necesitarás instalar ninguna aplicación en tu ordenador, lo único que necesitas es instalar la extensión o plugin de flash en tu navegador web. Puedes subir tu biblioteca completa de iTunes o la que gestionas con Winamp, el proceso será automático. Lo único que debes respetar es el tamaño máximo que te ofrecen: 20 MB. ¡Ah!, se me olvidaba, para utilizar en estos momentos el servicio, necesitas solicitar una invitación, aún está en beta cerrada.

Fuente | MoMB

Enlace | TunesBag

Mar 27

Confess 2.0¿Tienes algún pecado? ¿Has pecado por acción, omisión o malos pensamientos? Si eres creyente, debes confesarte ante un sacerdote y, en función de tus pecados, someterte a la penitencia que se te impone. Ahora puedes confesarte online y, además, no sufrir ninguna penitencia. No sé si las autoridades eclesiásticas estarán muy de acuerdo con este método para lavar las culpas, pero no hay vuelta de hoja, está ahí, con sus pros y con sus contras. Opino, que más que un confesonario, Confess 2.0 es un espacio en el que los usuarios van a contar sus cuitas, algunas verdaderas y muchas falsas, con la única pretensión de pasar un buen rato riéndose de ellos mismos, que a fin de cuentas es una excelente terapia.

Confess 2.0 se asienta sobre Twitter, por lo que el texto de tu confesión se limita a 140 caracteres. Podremos ver los últimos pecados de los internautas. Los hay de todos los tipos y colores, en varios idiomas, entre los que predominan el inglés y el castellano, con múltiples alusiones a deseos, mas que relaciones, de tipo amoroso. ¿Quieres confesarte?

Fuente | Bitelia

Enlace | Confess 2.0