Acabo de ver el mar. Algo insólito, porque estoy sentado delante del ordenador, a cerca de cien kilómetros de la costa. ¿Cómo es posible? Porque navegando por la red me encontré con La vida en un blog, en donde Orestes nos cuenta sus viajes, llenos de sabiduría y emociones.

En sus datos personales nos dice el autor de este diario: “Un navegante. Un hombre que recorre el mundo por razones de trabajo y que conoce más los mares que la tierra firme”. Si seguimos su cotidiano deambular por las aguas que rodean la Tierra, por los mares tranquilos y agitados, fríos y cálidos, descubriremos lugares, disfrutaremos con las vivencias de Orestes, convertiremos el mar en un espacio más de nuestro hogar. No dejéis de visitar cada día La vida en un blog. No os arrepentiréis.
Enlace | La vida en un blog
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