El Tribunal Supremo de Libia acaba de condenar a muerte a cinco enfermeras búlgaras y a un médico palestino acusados de inocular el virus del sida a 426 niños. Ya hubo un juicio previo en el que fueron condenados. Ahora el Tribunal Supremo, repitió el proceso, después de las protestas internacionales y emitió el mismo veredicto.
Llevan siete años encarcelados. En el juicio anterior se habló de falta de rigor. ¿Lo hubo ahora? La defensa argumenta que no lo han hecho de forma deliberada, tal como dicen los acusadores. Que la infección se debió a las malas condiciones higiénicas del hospital libio en el que estaban los niños.
La protesta internacional se repite. La UE invita a las autoridades libias a que se replanteen la condena. El presidente del parlamento búlgaro está indignado. ¿Tiene el hombre autoridad para matar a otro hombre o a una mujer? ¿Qué pretende el régimen libio, mostrar al mundo su autoridad? No creo que este sea el camino. Tal vez exista negligencia por parte de todos, enfermeras, médico, responsables del hospital, pero no me entra en la cabeza que alguien en sus cabales sea capaz de inyectar un virus mortal a niños inocentes. ¿Qué opinas tú?
Fuente | El País
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