En el estado de Victoria, en Australia, se prohibió, allá por el año de 1800, que los brujos, hechiceros, adivinadores del porvenir, ejerciesen su profesión. Ahora se ha propuesto la derogación de la ley que marcaba la prohibición.
Decimos en Galicia: “non creo nas bruxas, pero habelas hainas”. Lo que demuestra que en esta tierra, y en el resto de nuestro país, la brujería existió, existe y seguirá existiendo. ¿Existe alguna ley que la prohíba? La bruja de los cuentos de hadas se ha transformado en una médium internauta o al menos telefónica, pero está ahí, sin que nadie la encierre por no respetar una ley.
Ahora estos y estas videntes podrán ampliar su mercado. Podrán ir a ejercer a Australia, al menos al estado de Victoria.
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